martes, 24 de septiembre de 2013

LA FAMILIA DESPUES SEGÚN HENRRICH



He leído su entrega respecto a la familia, si las cosas son como usted dice yo optaría por no volver, porque si bebí por esas circunstancias que caso tiene volver ahora que ya no bebo, en cambio AA  propone que seamos de nuevo responsables que asumamos el rol que nos corresponde dentro de la familia que en nuestro alcoholismo atrofiamos. Para que voy a correr el peligro de volver a familias para olvidar; particularmente yo no conocí un AA con esos antecedentes familiares, ni tuve lo alcanzativo de hurgar.

Henrrich, al leer su cruento relato respecto a los graneros familiares de donde surgen los AA, antes de proseguir déjeme decirle que yo optaría por no volver a esa comunidad sociópata que me potenció una biografía tan turbulenta y alcohólica, quizá porque no soy cristiano militante o porque en todo caso, el carácter donativo del buen cristiano carece de sentido en tales circunstancias, en  donde como decía Jesús dejemos que los muertos entierren a sus muertos. En realidad pensando en AA parece que esos nichos de terror social se han instalado en los recintos grupales, mientras la sicoterapia del programa recicla los males espirituales de sus miembros, hoy cada vez más complejos en violencia interior y múltiples adicciones. No es con golpes de pecho que vamos a querellar con estos padecimientos sino desmontando los verdaderos males morales originados en la ortodoxia del tradicionalismo alcohólico anonimista: la religiosidad, Dios, el enfermismo, el culto al programa y la sicoterapia en orfandad de corrientes culturales más complejas. No es por cierto AA en las actuales circunstancias un aula generosa sino solo un freno a la dipsomanía y un potrero abierto para el galope de la neurosis, el conservadurismo de ideas y el miedo a las libertades más nobles de la creatividad social. Pensemos entonces en secularizar AA de este marisma y construyamos un eclecticismo  fundacional que sospeche de las verdades más sagradas y de  los así llamados valores más puros.
Mi querido Henrrich, comprendo la idea suya noble de ayudar, pero es mi deber de AA advertirle del desprestigio que para la institucionalidad de nuestro movimiento, signifique imaginar abusivamente las cosas.
San Salvador, 9 de Mayo de 2013.
                                                                                                                                             Ricky Morales

USTED ES LA PERSONA MAS IMPORTANTE DE ESTA NOCHE!



En Alcohólicos Anónimos, todo  esta lleno de significado; cuando un compañero recién llegado, se identifica indicando que tiene problemas con el alcohol, todo el grupo le expresa que esa noche él es la persona más importante, le aplauden, y que  el resto de la sesión será dedicada a él. El grupo se llena de una atmósfera maravillosa, todos recordamos cuando nos dieron la bienvenida, recordamos que ese día de nuestra levantada de mano, fue cuando comenzó el fin de nuestra soledad, nuestra nueva vida: vida serena, vida tranquila, de nuevos propósitos y de mañanas sin gomas diabólicas.
Cual es el significado de este hecho?
El significado es muy profundo: esa noche, un ser humano hambriento de paz; sediento, de encontrar una nueva forma de vivir, sin tantos problemas; un ser humano que viene de lugares sórdidos; con frío en el alma; enfermo mental y espiritualmente; preso en la cárcel del alcohol…. encontrará su alimento, para saciar su hambre de paz; encontrará el agua, que calmará su sed de dejar de sufrir; encontrará el lugar adecuado, para recibir calor en su alma; encontrará su salud mental y espiritual; encontrará su libertad. ¡Será totalmente libre!
Realmente, nunca dejamos de ser importantes en Alcohólicos Anónimos, todos somos importantes siempre; lo sentimos, porque nuestros compañeros, así nos lo hacen sentir.
El contenido del programa de Alcohólicos Anónimos, nos garantiza obtener una vida serena, una vida con valor y con sabiduría, para conducirnos, para desplazarnos, en el transcurso del resto de nuestro existir, con gozo, ¡Con alegría de vivir!. Esta alegría de vivir, llega cuando nos despojamos de nosotros mismos y nos damos a los demás; cuando servimos con alegría, cuando escuchamos al que sufre, cuando indicamos al atribulado el camino que conduce a la paz, cuando le damos el agua que da vida – los doce pasos- al sediento de tranquilidad; cuando damos calor al alma del desnudo, del triste, del perdido, del sometido, del que es victima de la sociedad y de si mismo.    
hvillacorta  

Respondiéndole a Henrrich



La muerte obliga a salir de la vida, así como nacer implica entrar en ella.

Un hombre no es igual a otro; un A.A. no tendría que ser igual a otro A.A.,
Desgraciadamente hay modelos.
Réquiem es la más alta consideración al difunto.

Estimado Henrrich, le respondo a lo que usted escribió porque lo sintió pero no lo pensó. La sobriedad es para clásicos como usted un producto a la larga, entre tanto se vive como se puede a la corta.  Semejante sentir es solo posible, o puede dársele crédito, en el tiempo del mañana.
En un colectivo que solo dura 24 horas, hay que buscar un descuento del porvenir para salvarse de la atroz codicia de prestigio y fama que dan la práctica de los sí famosos 12 pasos. 

¿Qué hacer con los compañeros relevantes, o sea los que dan el tono ahora?

Para el   recién llegado más que sangre nueva, vida nueva, es difícil lograr la altura deseada sino piensa como piensan los A.A. de todos los tiempos: Que se ven o tienen la idea intensa de sentirse distinguidos a la mirada de Dios, por el sacrificio que han hecho de sí mismos, buenos de corazón, buenos padres, buenos maridos, indulgentes y considerados,  y que por su oblicuidad moral sus errores son aciertos y sus omisiones privaciones.
Consecuencia del individualismo introspectivo de la práctica del cuarto paso, se contemplan asímismos, directamente, para conocerse, resultando un engaño el pretender verse la consciencia, seguramente lo que en verdad ven no tiene contenido. Absurdo desde luego ver el alma con el alma, tonterías, aprendemos a conocernos al unísono cuando nos conocen y conocemos a los demás y vamos por la vida conociéndonos, sorprendiéndonos, admirándonos de lo que somos capaces. Lo único que sabemos o creemos saber es lo que recordamos.
La posición suya de culpar exclusivamente a los miembros del relajo que bien describe usted mismo en ensayo anterior, es una opinión que va acorde con el diagnostico clínico de A.A., trunco, del alcoholismo, en el sentido de reducir semejante problemón en una actitud psicologista, de culpar al pobre hombre que falla, sin tomar en cuenta las estructuras de pensamiento que le han sido propuestas.
Todo lo que dice usted me lo ha dicho muchas veces; no creo que usted piense lo que dice verdaderamente, y es que no tiene caso.  Dejemos pensar a los A.A., no hagamos un molde para ellos, al final no lo hay, el mismo Henrrich es tres veces distinto: como se cree ser, como creemos que es y el que realmente es. Y eso es aunque pase toda su vida viéndose el ombligo como los yoguis. 
Cordialmente,
                                                 Ricky Morales.

A MANERA DE REQUIEM



Ricky Morales

El trabajo de AA - por no mencionar la “cura,” para que todos estemos de acuerdo - consiste en hablar y repetir lo hablado, lo conveniente sería: Repensar lo que comúnmente decimos y hacemos, con el propósito de refrescar las ideas.
Solo en AA se da que  un viejo entienda  a un joven porque tuvo hace años su edad: absurdo. Improbable porque  a los viejos ya los conocimos viejos, no jóvenes, ni sabremos cómo serán de viejos los jóvenes actuales. ¡Paradójica nominación llamar movimiento a una asociación involutiva ¡

En verdad los actuales AA en El Salvador si habían nacido eran infantes cuando AA con su mensaje arribo a El Salvador; desde entonces AA viene haciendo lo mismo si se le llama hacer al no progresar ni evolucionar. No hemos avanzado, seguimos estudiando lo que nos dicen que estudiemos que no es más lo que doctrinariamente una generación entendió como verdad,  y de mantener ese proceso de producción fabril y senil cuyo producto final no termina de llegar como la vuelta de Cristo.
La fuente del conocimiento compartido se lleva a cabo en seminarios organizados por las instituciones de servicio, pero como se analiza lo que ya se sabe se vuelven verdaderos “desanimarios”, no por un equívoco fonético sino porque lo que hablan desanima a cualquier espíritu con mediana decencia.
Los expertos sostienen que los cambios en la palabra se producen de individuo a individuo, que se suceden, pero que como en AA no hay sucesión generacional tampoco la hay verbal, así las palabras han dejado de reproducirse en novedad o nuevos aportes y  alarmantemente como en AA no tenemos problemas de acústica,  probablemente llegaremos al milenio hablando lo que de sabido sabemos, sin haber encontrado una verdadera sucesión.
Lo sabroso del cambio colectivo está en las ideas, los sentimientos que traen las nuevas generaciones, en el tiempo que de AA tiene de existencia podemos estimar a individuos de 30 años que con los años inmediatos por vivir pueden volverse ejecutores de acciones que superarían ese atraso, lo que nos lleva a esperar una edad productiva en AA de hombres biológicamente establecidos de los 40 a los 60 años. Pero ese fue un modelo social que no llego nunca a concretarse, por el contrario el recetario generacional avejentó al recién llegado por lo que no era de esperar que los muchachos de ahora pensaran igual que yo, aunque tenga 50 años de militancia, comprometido desde los comienzos con una práctica intelectual critica y superadora del campo doctrinario del alcohólico anonimismo.
Caso contrario esperaríamos evidentes transformaciones en AA evitando seguir como al principio, volviendo sagradas las costumbres, ya caducas en el resto de la sociedad. Todavía durante este año los grupos repasaron las tradiciones grupalmente pues no  han logrado colectivamente dar un salto de calidad. ¡Que orgullosos estaríamos de nuestros compañeros si las hubiésemos tenido en cuenta! Sin embargo si seguimos produciendo hombres usados, hombres sin regeneración  estaremos resucitando cadáveres en un ciclo mortuorio sin fin. El que está por irse quiere resucitarse en el nuevo.
Todo esto es la frenética obsesión  de pensar solamente como problema de salud el alcoholismo no dando lugar a la expansión del espíritu ni al desarrollo de las ideas que nos volvería contemporáneos con la humanidad más excelsa de la actualidad. No hay que ver AA como al hospital rosales lo ve el pueblo enfermo cada vez más vetusto e ineficiente.
San Salvador, 6 de Diciembre de 2012.

COMENTANDO EL ENFOQUE FILOSOFICO DE HENRRICH




Estimado Henrrich:
Aprecio mucho su esfuerzo por retratar una realidad espiritual de mucha pobreza en el alcohólico anónimo contemporáneo, su descripción es fiel al desmedro moral e intelectual de la mayoría de sus miembros;  también quiero felicitarlo por ese ejercicio teórico que coloca (como dicen los filósofos) en el orden de la necesidad el derrotero esperado de este grupo humano que en distintas vías los dos asumimos en su momento como un apostolado. Sin embargo discrepo con usted respecto al orden de su análisis y para mejor aclarar las cosas déjeme proponerle una dialéctica de nuevo cuño al menos respecto al alcohólico anonimismo.
En esta anti dialéctica el programa es una extensión de la contradicción no resuelta, es decir es una especie de órgano de la enfermedad y no una antítesis de la misma, es por el contrario una tara doctrinaria que salva a pocos del alcoholismo y sujeta al resto a la extinción de la vida, es decir pone término a los apetitos vitales como la curiosidad intelectual, la capacidad deliberativa y la sana critica del contorno como era efectivamente para los polites griegos que fundaron la dialéctica para dar paso entonces a un puritanismo fuera de contexto en la realidad actual y de poca capacidad para universalizar un legado ético más justo a las crisis actuales del hombre y del individuo atrapado por las dependencias poli adictivas.
De este modo mí estimado Henrrich, lo invito a que juntos pensemos en una reelaboración del sujeto que conforma AA, quizá comenzado por la crítica fundamental del programa (carente aun de condiciones para ser una síntesis liberadora) que conlleva la puesta a tono con los tiempos actuales  y al reto de relanzar nuevos horizontes para nuestro apreciado movimiento.
San Salvador, 01 de Noviembre de 2012.
Ricky Morales